Aunque hoy el hielo es un producto común y fácilmente accesible, durante siglos fue un verdadero lujo reservado a las clases altas. En la antigüedad, civilizaciones como la china, la romana o la persa ya almacenaban nieve y hielo en pozos subterráneos para conservar alimentos y refrescar bebidas.
Sin embargo, fue en el siglo XIX cuando comenzó la auténtica revolución del hielo, gracias a los llamados “hombres del hielo” en Estados Unidos, que cortaban bloques de lagos congelados para transportarlos a las ciudades. A partir de entonces, surgió una industria basada en la distribución de hielo natural, que alimentó hogares, comercios y hospitales antes de la invención del frigorífico.
Con la llegada de la electricidad y las primeras máquinas de hacer hielo, el producto se democratizó, llegando a bares, restaurantes y hogares de todo el mundo. Hoy, el hielo sigue siendo indispensable, pero su producción y entrega es mucho más eficiente, segura y controlada. ¡Un elemento tan sencillo como el hielo tiene una historia apasionante!

Un viaje frío en el tiempo: la fascinante historia del hielo
- Maig 2025
